Viaje a Sicilia 1: La Catedral de Palermo
He pensado en hacer una serie de comentarios describiendo mi reciente viaje a Sicilia, de modo que nos pueda ser útil a ambos. A vosotros porque podéis adquirir una idea de lo que es Sicilia, tomar nota de restaurantes o visitas para un posible viaje vuestro futuro. A mí me puede ayudar a poner en orden mis fotos y mi experiencia a modo de diario de viaje.
Para entender Sicilia es necesario conocer un poco de historia para poderse orientar.
La historia de Palermo es una historia milenaria, por eso cuenta con un considerable patrimonio. En el año 2015, el conjunto «Palermo árabe-normando y las catedrales de Cefalú y Monreale» fue declarado “Patrimonio de la humanidad”
Palermo fue fundada hacia el siglo VIII a. C. por los fenicios y más tarde pasó a los cartagineses. Entre los siglos VIII y VI a. C. los griegos colonizaron Sicilia y en el año 254 a. C. los romanos la conquistaron. Tras la caída del Imperio romano, llegaron los vándalos y más tarde fue recuperada por los bizantinos, que la mantuvieron en su poder durante tres siglos. Los árabes en el 831 la ocuparon y la mantuvieron durante los siglos IX y X. convirtiéndose en la capital del emirato de Sicilia, Durante este periodo Palermo albergó a comunidades cristianas y judías que pudieron coexistir pacíficamente con los musulmanes.
En 1072 el conde normando Roger (descendiente de vikingos) conquista la ciudad de Palermo, tras un asedio, bajo la promesa de que los ciudadanos serían libres de practicar su religión y regirse por sus propias leyes, como así fue. Todo ello permitió el esplendor del estilo árabe-normando, alianza feliz en el dominio de la arquitectura y de las artes decorativas.
El máximo esplendor de Palermo se consiguió durante el reinado de Federico II y Conrado IV convirtiéndose en la capital del Sacro Imperio Romano Germánico. Pruebas de este rico periodo son la construcción de los edificios de la Martorana, y la Capilla Palatina, el palacio de los normandos.
En 1265 el Papa nombra a Carlos de Anjou rey de Sicilia y éste instaura un régimen represivo y traslada la capitalidad desde Palermo a Nápoles, con lo que la ciudad entra en un periodo de decadencia. En 1282 el pueblo de Palermo se rebeló contra los normandos, en las llamadas Vísperas sicilianas, que dan lugar a la expulsión de Carlos y al comienzo de la influencia aragonesa sobre la isla.
Bajo el dominio español, tuvo un periodo de esplendor en los siglos XVI y XVII, y se construyeron numerosos monumentos de estilo barroco, muchos de los cuales permanecen intactos en nuestros días.
Los Borbones unificaron Sicilia con el Reino de Nápoles en 1734; Palermo se convirtió entonces en una simple villa de provincia, ya que la corte real se trasladó a Nápoles. Luego llegó la unificación italiana a finales del siglo XIX.
Palermo es una ciudad bulliciosa, caótica, descuidada en la parte más antigua de la ciudad, que impresiona un poco al principio, aunque luego aprendes a convivir en ese desorden. Por ejemplo, para poder cruzar un paso de cebra, has tener la precaución de mirar al conductor, establecer contacto visual con él para confirmar que te ha visto. No esperes nunca que él pare en el paso de peatones porque no lo hará espontáneamente. Asegúrate mirándole antes.
Llegamos ya de noche con un vuelo de Ryanair y el taxista nos llevó directos al hotel. Nos pegaron clavo por el servicio porque fueron 65 euros. Aunque antes de cogerlo le pregunté la tarifa y me dijo que serían 50 euros, luego el taxímetro marco 65 euros y con las pintas que tenía el taxista cualquiera le rechistaba….
Comimos en un restaurante que lo ponían bien en Tripadvisor y que está en frente justo de nuestro hotel Centrale de la cadena Eurostar. Acertamos de pleno.
Es un restaurante que se llama “Locanda del Gusto” Via Vittorio Emanuele 316 | All'interno Del Hotel Quinto Canto. y la crítica que hice en Tripadvisor fue la siguiente:
“Una exquisitez: Es un lugar pequeño, íntimo muy bien ambientado en el que percibes de entrada que vienes a degustar algo muy especial. Fueron especialmente delicados los camareros. Me llamó la atención el que se dirigieran siempre al varón (¿será la costumbre?). La pregunta inicial es si quieres agua. A diferencia de España, no dan la oportunidad de pedir cerveza.
Al ser pequeño, las mesas están muy próximas y se escuchan las conversaciones de otros comensales.
Pedí sólo una copa de vino. Me sirvieron de la marca Planeta y me pareció que estaba muy bien.
Excelente presentación en los platos y elaborados con mimo.
La alcachofa es excepcional, muy recomendable.
La degustación de verduras es sorprendente pues mantienen todo su sabor.
El risotto tiene un potente sabor a boletus y contiene pistachos y un queso, así como el arroz en su punto, nada apelmazado
Entorno agradable y relajante. Música muy tenue. Todo muy cuidado.
Postres muy finos y delicados. Al parecer, este restaurante lo llevan los mismos dueños que el Bye Bye Blues (una estrella Michelin) y se nota.
Sublime”
A la mañana siguiente, salió un día lluvioso y compramos un paraguas en la misma puerta del hotel tras regatear un poco consiguiendo que de 7 euros lo bajara a 5 euros.
Gracias a la buena localización del hotel, no tuvimos más que caminar un poco por la calle Victorio Emanuele subiendo directamente para ver la Catedral.
Es un edifico imponente de estilo sículo-normando del siglo XII, que ha sufrido varias modificaciones a lo largo de los siglos.
Hay un pórtico de estilo gótico aragonés del siglo XV en una portada muy bonita.
Los mosaicos tiene pan de oro en la teselas para aumentar el brillo
Es muy interesante la visita a los sarcófagos reales donde están enterrados los reyes normandos Roger II (hijo del conquistador de Sicilia) y su hija Constanza I.
Sarcófago de Roger II
También están enterrados los reyes suavos (Federico II (nieto de Roger II) que fue un rey cultísimo que llegó a ser el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Constanza II de Aragón (su esposa) y Enrique VI (padre de Federico II).
Sarcófago de Federico II
Federico II tuvo un personalidad carismática y fascinante dando lugar a un personaje mítico.
Durante su reinado hubo una gran actividad e innovación legislativa artística y cultural, destinada a unificar las tierras y los pueblos, pero muy opuesta a la iglesia y el poder temporal papal de Gregorio IX.
Fue un escritor valioso, un protector convencido de artistas y eruditos: su corte era un lugar de encuentro para las culturas griega, latina, germánica, árabe y hebrea.
Un hombre extraordinariamente culto y enérgico, estableció en Sicilia y el sur de Italia una estructura política muy similar a un reino moderno, gobernado centralmente y con una administración eficiente.
Federico II hablaba seis idiomas ( latín , siciliano , alemán , francés , griego y árabe ) y jugó un papel importante en la promoción de las letras a través de la escuela siciliana de poesía.

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